Pérdida de peso y propia imagen

Foto de  Janko Sebök  en  Unsplash

Vivimos en una época en la que nos abruman los mensajes contradictorios de los medios de comunicación y una larga lista de expertos que nos dicen que debemos sentirnos bien si comemos de cierta manera, hacemos suficiente ejercicio o nos controlamos.

Ya no sabemos qué pensar. Además, a menudo se nos dice que si no tenemos el peso ideal, si no seguimos una dieta perfecta y si no tenemos energía y salud ilimitadas, entonces estamos haciendo algo mal.

Un enfoque positivo de nuestra relación con la comida considera cada desafío que enfrentamos al comer como una maravillosa oportunidad para aprender.

Cada persona tiene una relación única con su comida y su cuerpo, que debe ser respetada. Es nuestra bio-individualidad. Existen tantos hábitos alimenticios y dietas eficaces como personas que las necesitan.

No siempre sabemos cómo controlar nuestro peso. Estamos atrapados en malos hábitos alimenticios porque seguimos siguiendo las mismas dietas a la moda que se supone que funcionan para todos, pero que nunca corresponden a nuestro propio camino en la vida.

Para la mayoría de las personas, el consumo excesivo de alimentos es sólo una cuestión de voluntad. Pero cuando pasamos por un período de exceso alimenticio, puede ser debido al estrés en el trabajo, dificultades en las relaciones, problemas familiares, heridas pasadas, soledad o incluso el hecho de que nos sentimos realmente bien, pero por alguna razón, nos saboteamos a nosotros mismos.

Otros son deficientes en nutrientes y comen en exceso porque literalmente tienen hambre de nutrientes. Y la lista de posibilidades es interminable.

Cada desafío que enfrentamos con nuestra alimentación y nuestro cuerpo tiene una sabiduría que está enraizada en alguna parte de la biología, la genética, la neuroquímica o la psicología, o en una combinación de todas estas.

Nuestras preocupaciones alimenticias tienen sentido. Existen por una razón. Una vez que hemos identificado la razón, podemos relajarnos, abandonar nuestra autocrítica e identificar el enfoque correcto para nuestra curación.

Nuestros problemas alimenticios o de salud requieren que los escuchemos, los descifremos, exploremos nuestro metabolismo y hagamos correcciones sobre quiénes somos y cómo comemos.

Cuando miramos el tema de la imagen corporal, es fascinante ver cuántas personas viven en un cuerpo que han juzgado inaceptable y que creen que deben cambiar para cambiar su apariencia y su peso para finalmente amarse a sí mismos.

No tome sus retos alimenticios o de peso tan personalmente. Aceptarse a sí mismo es la capacidad de verse a sí mismo como completo, ahora, y le permite vivir una existencia imbuida de autoestima.