Deseo de dulces: cómo reducir los antojos

Los antojos de azúcar son comunes. Estos pueden ser efectos secundarios de ciertos alimentos en su dieta o un mal hábito que ha reprogramado su cerebro. Pero algunos antojos de azúcar pueden ser el resultado de una deficiencia nutricional subyacente.

Por lo tanto, la próxima vez que coma un postre después del almuerzo o un dulce del tarro sobre el escritorio de su colega, deténgase y observe las razones psicológicas y biológicas de su antojo por lo dulce.

Lo que está pasando en su cerebro

Varias áreas de su cerebro juegan un papel importante en la sensación de ansia. En cada hemisferio de su cerebro, hay un núcleo caudado, que influye en el comportamiento de búsqueda de recompensas, pero también es responsable de la formación de nuevos hábitos - buenos y malos - tales como merendar tan pronto como atraviesa la puerta después del trabajo, sin darse cuenta de que lo ha hecho. Estos hábitos son más como una respuesta condicionada, lo que significa que incluso después de medio día de trabajo, quiere picar algo.

Factores alimenticios que pueden causar antojos

Los alimentos en su dieta también pueden desencadenar su antojo de alimentos dulces. Una de las razones puede ser un bajo consumo de proteínas y grasas. Las proteínas y las grasas retrasan la liberación de azúcar en la sangre, pero cuando no consume lo suficiente, su nivel de azúcar en la sangre puede subir y bajar a un ritmo anormal. ¿El resultado? Su cuerpo necesita energía rápida como el azúcar.

Lo mismo se aplica si come demasiados carbohidratos. Los carbohidratos simples entran rápidamente en el flujo sanguíneo, aumentando el nivel de azúcar en la sangre y luego la insulina. Sin fibra, proteína o grasa en su dieta, los carbohidratos simples por sí solos no le satisfarán y pronto querrá más. Cuando usted reduce los carbohidratos en su dieta, su cuerpo tiende a necesitar la energía rápida a la que está acostumbrado.

Los edulcorantes artificiales se inventaron para reemplazar el azúcar con una opción baja en calorías, pero las investigaciones sugieren que sentirá los mismos antojos, o incluso que comerá más alimentos y calorías al consumir edulcorantes.

Malos hábitos que promueven los antojos

Sus hábitos de sueño también pueden causar antojos. Se ha demostrado que incluso una noche de sueño deficiente puede reducir la función cerebral superior - la parte del cerebro responsable de decisiones y razonamientos complejos - resultando en antojos desordenados al día siguiente.

¿Por qué? Su reloj interno juega un papel importante en el uso de hormonas ghrelina y leptina, las cuales promueven y eliminan la ingesta de alimentos. El sueño anormal crónico o la privación de sueño puede ser seriamente perjudicial para la circunferencia de su cintura cuando se rinde a estos antojos.

Problemas y estrés

El estrés afecta sus niveles de cortisol, una hormona que, cuando está alta, cambia sus niveles de glucosa e insulina. El estrés afecta el hambre y los antojos de diferentes maneras, pero su cuerpo usará rápidamente sus reservas de energía cuando esté excediéndose.

La depresión o el mal humor también pueden afectar mental y físicamente los antojos de azúcar.

El consumo de azúcar aumenta la serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo, el apetito, la memoria y el comportamiento social. Debido a que el azúcar estimula la serotonina, usted se siente más feliz, temporalmente, así que su cerebro quiere esta sustancia química feliz una y otra vez.

Las deficiencias minerales podrían ser otra razón de su antojo de azúcar

Solíamos pensar que si su cuerpo quiere un alimento o sabor en particular, entonces debe estar faltando. Aunque esto no es del todo falso, como a veces ocurre en el caso de los alimentos salados y la deficiencia de sodio, la necesidad primordial de alimentos dulces puede explicarse por desequilibrios minerales específicos en el cuerpo.

Una deficiencia de hierro destruirá su energía, dejándole cansado y débil, y también puede ser una razón de sus antojos. Su cuerpo necesitará energía rápida para recomponerse. Los desequilibrios en calcio, zinc, cromo y magnesio también pueden manifestarse en antojos de azúcar.

Estos minerales esenciales ayudan a mantener la hidratación, lo que puede hacer que desee azúcar cuando tenga sed. Juntos, estos minerales están involucrados en cientos de procesos en su cuerpo, desde el metabolismo de los carbohidratos hasta la producción y regulación de hormonas y enzimas que controlan su forma de pensar, moverse y sentirse.

Sin un consumo, absorción y almacenaje suficiente de estos minerales, puede tener reacciones anormales al pensar, ver u oler algo dulce.

¿Qué hacer al respecto?

Considere estos consejos para reducir los antojos de azúcar a largo plazo:

  • Reconozca los malos hábitos. Tenga una alternativa cuando le apetezca; puede ser moverse o beber un vaso de agua. Comience un nuevo hábito saludable.

  • Incluya más proteína o grasa en su dieta. Evite las meriendas / comidas compuestas sólo de carbohidratos. Y reduzca y luego elimine el consumo de edulcorantes artificiales.

  • Duerma lo suficiente. Asegúrese de acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.

  • Busque serotonina de otras fuentes. Pruebe té verde, nueces, huevos, queso o aumente su rutina de ejercicios para aumentar sus niveles de serotonina.

  • Coma alimentos con alta biodisponibilidad de cromo, magnesio, zinc, hierro y calcio, comiendo alimentos enteros no procesados.